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Checklist de pequeños accesorios que mejoran el confort térmico en casa
16/10/2026 10:30h
Mejorar el confort térmico de una vivienda no siempre requiere hacer obras. Hay pequeños puntos por los que entra aire frío o se pierde calor y que pueden corregirse con accesorios sencillos: burletes, bajo puertas, selladores, cortinas térmicas o elementos para mejorar el aislamiento de determinadas zonas.
Estos productos no sustituyen al aislamiento de paredes, techos o ventanas cuando existe una deficiencia constructiva, pero sí pueden ayudar a reducir infiltraciones de aire y mejorar la sensación de confort en el día a día.
La cuestión está en identificar dónde se produce el problema antes de comprar cualquier accesorio. Una ventana que deja pasar aire necesita una solución diferente a una puerta exterior con holgura inferior o a una caja de persiana mal sellada.
Burletes para puertas y ventanas
Revisar si entra aire alrededor de las hojas.
Los burletes son uno de los accesorios más sencillos para mejorar la estanqueidad de puertas y ventanas. Se colocan en las zonas de contacto entre la hoja y el marco y ayudan a reducir las infiltraciones de aire.
Antes de elegirlos hay que comprobar el espacio que se necesita cubrir y el tipo de cierre. Un burlete demasiado grueso puede dificultar que una ventana cierre correctamente, mientras que uno demasiado fino puede no llegar a hacer contacto.
Los materiales también importan. Espumas, gomas, siliconas y otros perfiles tienen diferentes niveles de elasticidad y resistencia. En ventanas y puertas de uso frecuente conviene utilizar un producto adecuado para el movimiento y las condiciones de la instalación.
Comprobar que el burlete no esté endurecido, deformado o despegado.
Si ya existe un burlete instalado pero ha perdido elasticidad, puede dejar de cumplir su función. En ese caso suele ser más eficaz sustituirlo que añadir otro encima.
Burletes bajo puerta
Revisar el espacio entre la parte inferior de la puerta y el suelo.
Las puertas que comunican con el exterior son uno de los puntos donde más fácilmente pueden aparecer corrientes de aire. Un bajo puerta puede reducir esta entrada y mejorar la sensación térmica en la zona próxima al acceso.
Existen diferentes sistemas: perfiles adhesivos, soluciones atornilladas, cepillos y otros modelos adaptados a diferentes tipos de puerta.
La elección depende del suelo, del espacio disponible y de la frecuencia de apertura. Hay que evitar que el accesorio roce excesivamente con el pavimento, ya que puede dificultar el movimiento de la puerta.
Comprobar que la puerta siga abriendo y cerrando correctamente.
Un bajo puerta bien colocado debe reducir la holgura sin bloquear el movimiento.
Selladores para pequeñas juntas
☐ Revisar las juntas alrededor de ventanas, marcos y encuentros con paredes.
Una junta deteriorada puede permitir el paso de aire y humedad. En estos casos, un sellador adecuado puede mejorar la estanqueidad.
No todos los selladores sirven para las mismas aplicaciones. Hay productos específicos para interior y exterior, diferentes soportes y distintos niveles de elasticidad.
Antes de aplicar uno nuevo hay que retirar el material deteriorado, limpiar la superficie y respetar las condiciones de aplicación indicadas por el fabricante.
☐ Comprobar que la junta no presente grietas, separaciones o zonas desprendidas.
Una pequeña fisura puede parecer poco importante, pero si existe una corriente de aire o entrada de humedad conviene revisar el punto.
Cortinas más densas
Comprobar si las ventanas generan sensación de frío aunque estén correctamente cerradas.
Las cortinas densas pueden actuar como una barrera adicional entre el interior y el vidrio. No sustituyen al aislamiento de una ventana, pero pueden mejorar la sensación de confort cerca de ella.
Durante la noche, cerrar las cortinas ayuda a separar la zona habitable de la superficie fría del vidrio. Durante el día, en cambio, conviene aprovechar la radiación solar cuando las condiciones exteriores lo permitan.
Hay que evitar que las cortinas cubran radiadores o elementos de calefacción. Si impiden que el aire caliente circule correctamente, pueden reducir la eficacia de la calefacción en la estancia.
Alfombras para zonas de paso
Revisar los suelos que generan mayor sensación de frío.
Las alfombras pueden mejorar el confort de uso en suelos de cerámica, gres, piedra o materiales similares. Reducen el contacto directo con una superficie fría y resultan especialmente útiles en dormitorios, salones y zonas de paso.
Para evitar desplazamientos, especialmente sobre pavimentos lisos, conviene utilizar una base antideslizante adecuada.
Comprobar que no interfieran con puertas ni generen desniveles.
Una alfombra demasiado gruesa puede dificultar la apertura de una puerta o convertirse en un punto de tropiezo.
Bases antideslizantes
Comprobar si las alfombras se mueven al caminar.
Una base antideslizante no aporta aislamiento térmico significativo por sí sola, pero mejora la estabilidad de la alfombra y permite utilizarla con mayor seguridad.
Es importante elegir una base compatible con el pavimento. Algunos materiales pueden dejar residuos o reaccionar con determinados acabados.
Revisar periódicamente su estado.
Si la base se ha deformado, ha perdido adherencia o sobresale por los bordes, conviene sustituirla.
Accesorios para cajas de persiana
Revisar si la zona de la caja de persiana presenta corrientes de aire.
Las cajas de persiana pueden ser un punto débil de la envolvente de una vivienda, especialmente cuando existen juntas deterioradas o zonas mal selladas.
Antes de intervenir conviene localizar exactamente por dónde entra el aire. La solución dependerá del tipo de caja y de su construcción.
Comprobar juntas, tapas y puntos de paso.
No conviene bloquear mecanismos ni zonas necesarias para acceder a la persiana. Cualquier material añadido debe permitir el mantenimiento y el funcionamiento correcto del sistema.
Películas o láminas para ventanas
Valorar esta solución cuando se busca mejorar el comportamiento de determinados vidrios.
Existen láminas específicas para ventanas que pueden modificar el comportamiento frente a la radiación solar y contribuir al confort en determinadas condiciones.
No todas tienen la misma función. Algunas están pensadas principalmente para controlar la radiación solar, mientras que otras tienen características diferentes.
Antes de instalarlas conviene comprobar su compatibilidad con el tipo de vidrio y seguir las indicaciones del fabricante. Una instalación incorrecta puede dejar burbujas, residuos o un acabado deficiente.
Termómetros para detectar diferencias de temperatura
Medir antes de actuar.
Un termómetro sencillo puede ayudar a identificar qué estancias o zonas presentan mayores diferencias de temperatura.
También puede ser útil para comprobar si una actuación ha tenido algún efecto. Por ejemplo, si una zona cercana a una ventana resulta especialmente fría, medir antes y después de mejorar la estanqueidad puede aportar información más objetiva que la simple percepción.
No es necesario convertir la vivienda en un laboratorio. El objetivo es localizar los puntos que merecen atención antes de instalar accesorios sin un criterio claro.
Burletes y juntas para puertas interiores
Revisar puertas que separan zonas con temperaturas diferentes.
No todas las puertas necesitan burletes. Sin embargo, pueden ser útiles cuando separan una zona climatizada de otra que se mantiene más fría.
Por ejemplo, una puerta que comunica una vivienda con un garaje o un espacio sin calefacción puede beneficiarse de una mejora de estanqueidad.
En puertas interiores de uso frecuente, hay que buscar una solución que mantenga un cierre correcto sin dificultar la apertura.
Protectores para tuberías expuestas
Revisar tuberías situadas en zonas frías.
En espacios sin calefacción, como garajes, trasteros o zonas exteriores protegidas, determinadas tuberías pueden quedar expuestas a temperaturas bajas.
Los materiales aislantes específicos para tuberías ayudan a reducir el intercambio de calor y, en instalaciones donde exista riesgo de temperaturas muy bajas, pueden contribuir a protegerlas.
La elección debe hacerse según el diámetro de la tubería, el material y las condiciones de instalación.
Rejillas y elementos de ventilación
Comprobar que no haya entradas de aire no deseadas alrededor de rejillas y pasos.
La ventilación necesaria de una vivienda no debe bloquearse para evitar corrientes. Los sistemas de ventilación cumplen una función importante para controlar humedad y calidad del aire.
Si existe una corriente excesiva alrededor de una rejilla, hay que determinar si se trata de un funcionamiento normal o de un problema de instalación.
No conviene sellar o tapar una entrada de ventilación sin saber cuál es su función.
Comprobar los pequeños puntos de entrada de aire
Revisar enchufes, pasos de cables y pequeños encuentros con paredes exteriores cuando exista una corriente localizada.
En algunos casos, el aire puede entrar por puntos concretos de la envolvente. No todos requieren la misma solución y no se debe aplicar sellador indiscriminadamente.
En zonas próximas a instalaciones eléctricas, hay que actuar con especial precaución y utilizar únicamente productos y procedimientos adecuados para esa aplicación.
Si existe una corriente claramente localizada pero no se identifica su origen, es mejor determinar primero el recorrido del aire antes de sellar.
Una checklist para revisar la vivienda antes del invierno
Una revisión general puede hacerse siguiendo este orden:
- Puertas exteriores: comprobar holguras y estado de los burletes.
- Ventanas: revisar juntas, cierres y puntos donde pueda entrar aire.
- Parte inferior de las puertas: comprobar si existe una separación excesiva con el suelo.
- Cajas de persiana: buscar corrientes y juntas deterioradas.
- Ventanas: valorar cortinas o soluciones compatibles con el tipo de vidrio.
- Suelos fríos: colocar alfombras en las zonas donde realmente aporten confort.
- Alfombras: instalar bases antideslizantes cuando sea necesario.
- Juntas: revisar sellados deteriorados alrededor de marcos y encuentros.
- Zonas sin calefacción: comprobar tuberías y elementos expuestos al frío.
- Ventilación: asegurarse de que las entradas y salidas de aire funcionan correctamente.
Después de realizar mejoras: comprobar que puertas, ventanas y sistemas siguen funcionando correctamente.
No se trata de instalar accesorios en toda la casa
Los pequeños accesorios pueden mejorar el confort térmico cuando se utilizan para solucionar un problema concreto. Colocar un burlete donde existe una holgura real tiene sentido. Añadir capas, selladores o materiales sin comprobar primero el origen de la corriente puede generar problemas de funcionamiento o dificultar el mantenimiento.
También hay que diferenciar entre mejorar la sensación térmica y mejorar realmente el aislamiento. Una alfombra puede hacer que un suelo cerámico resulte más agradable al pisarlo, pero no sustituye al aislamiento de un forjado. Del mismo modo, un burlete puede reducir una infiltración de aire, pero no corrige una ventana con un problema constructivo importante.
Antes de comprar, conviene localizar el punto donde se pierde confort, comprobar qué accesorio es compatible y revisar que su instalación no interfiera con puertas, ventanas, ventilación o sistemas de calefacción.
Con una revisión sencilla se pueden detectar muchos pequeños puntos de mejora antes de que llegue el frío. Burletes, bajos de puerta, selladores, alfombras, bases antideslizantes y otros accesorios pueden ayudar a mantener una vivienda más confortable sin necesidad de realizar grandes intervenciones.
Si necesitas revisar alguno de estos puntos en casa, puedes acercarte a tu ferretería OPTIMUS de confianza. Allí encontrarás diferentes soluciones y podrás escoger el accesorio adecuado según el tipo de puerta, ventana, pavimento o instalación.

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